domingo, 06 de mayo de 2007
Mi ser se derrumba al anochecer, mientras intuye tu cuerpo durmiendo tan lejos. Déjame decirte algo, abrazar tu aliento… Soñar con tu sonrisa, exprimir tus besos.
Quizás mañana sea demasiado tarde para eso.
Con la garganta arañada, grito.
Me dueles.
Quiero arrancarte de mí, extirpar mi parte oscura.
No amanece entre vísceras de hiel.
Sólo una visión: tu sangre
en mis venas, latiendo.
Como siempre
un único deseo: tú,
emergiendo desde dentro.