Escritos nocturnos

martes, 09 de enero de 2007

$>La maldad de las flores

Increíble pero cierto: las flores son crueles.

Ayer vi un documental muy bueno sobre las plantas y tras verlo me quedó una frase dando vueltas en mi cabeza: las flores no fueron creadas para que disfrutara el hombre, pues son muuuuuy anteriores a él. Más bien al contrario, los animales somos sus esclavos: ellas son las AMAS.

Parece exagerado, pero viendo ese documental me dio un escalofrío al ver el lado más cruel del mundo vegetal.

En la naturaleza se observa a menudo la simbiosis. Distintos animales y plantas colaboran y se ayudan entre sí recibiendo los dos algún beneficio. Este es el caso de los animales que van a chupar el rico néctar de las flores llevándose a cambio el polen: pensemos en las abejas o las mariposas, insectos de todo tipo, algunos pájaros y rodedores. Ellas les obsequian con su néctar a cambio de que se lleven su polen. Esto es lo que yo había aprendido de niña...

Pero hay una flores que tiranizan a sus esclavos y los raptan con falsos reclamos:

Por ejemplo hay una flor de una especie que no recuerdo ahora, que reproduce el olor de un tipo de avispa hembra. Esa flor tiene un apéndice que imita la cabeza de esta avispa. Los "avispos" tienen por costumbre raptar en un vuelo romántico a las avispas hembra (que no tienen alas) y cuando topan con semejante flor se vuelven locos por el olor a avispa e intentan en vano llevarse el apéndice de la flor pero no pueden y en el esfuerzo el macho se llena de polen, con lo cual colabora a la polinización sin recibir nada a cambio más que un buen cabreo.

Hay otra flor que es enorme y llena de pelos. Crece en lugares donde hay animales podridos en proceso de descomposición. Esta planta huele a eso: a cadáver descompuesto. Y atrae a un tipo de moscas que quieren depositar sus huevos en un cadáver. Pero lo que consiguen es quedar atrapadas en lo más profundo, pues unas espinas les impiden la salida. Una vez dentro no encuentran nada de nada. Esa noche la pasan ahí dentro mientras los estambres o parte macho de la flor desprenden el polen. A la mañana siguiente dejan salir a sus presas que salen impregnadas en polen.

Me diréis que más cruel es un león o un tigre... O nosotros mismos: de acuerdo, lo sé... Pero me chocó ver que lo que consideramos bello e inocente tiene malicia como todo lo demás... Por eso, no podré evitar cuando alguien me regale flores acordarme de que lo que me está regalando es un ramo de genitales (y luego nos escandalizamos si algún bromista nos manda genitales humanos por correo electrónico...)




Publicado por zaral @ 0:32 | 2 Comentarios | Enviar

Comentarios

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  • Autor: alberthh
  • Fecha: martes, 09 de enero de 2007
  • Hora: 17:38
somos nosotros quienes le atribuimos valores a esa conducta vegetal -así como a todo- para intentar justificar la crueldad humana. nos dicen que está en la naturaleza ese mal, pero el hombre puede elegir... es racional... la planta no... ja... saludos!!

  • Autor: focus007
  • Fecha: miércoles, 10 de enero de 2007
  • Hora: 1:27
El tema de fondo no es, como puediera pensarse, cavilar de si la acción vegental es o no(moralmente) valorable; el tema de fondo es; la valoración (o el juicio) que hacemos desde nuestra moral-racional especifica; juzgando algo que no requiere juicio.