Cómo olvidarse de lo que es ir a tomar unas copas... Lo que antes parecía cotidiano y normal se convierte en algo extraordinario cuando pasas de la década de los veinte. Pero en mi caso me viene impuesto por la compañía que tendría que soportar si lo hiciera...
O sea que prefiero quedarme en casa antes que salir con mis amigas treintañeras desparejadas, desesperadas por pillar lo que sea. Me parece bien que quieran pillar, pero no que estén desesperadas, no puedan y encima se les note tanto... No sé si me explico... No me cuadra.
Por eso cuando he salido hoy a tomar una copa con Carlos he pensado en volverlo a hacer mientras observaba con una cerveza en la mano cómo la gente iba desapareciendo lentamente:
¿Por qué los bares cierran tan pronto?

Esto antes no ocurría