Escritos nocturnos

viernes, 08 de septiembre de 2006

$>Rumbo a ningún sitio


Estoy fatigada, me tiemblan los pulmones. En el estómago una sensación de vacío y náusea. Sólo tu presencia puede importarme ahora, pero ni eso. Será que mi corazón es de piedra: tal vez…

Me encaramo al vacío, para divisar el puente que he de cruzar hacia la nada. La nada me asusta. Prefiero la oscuridad absoluta y el sonido al vacío. Tengo miedo.

Sentada deshojo un trébol de cuatro hojas. Lo llevaba en mi mochila para atraer la suerte. Quizás otro la encuentre.

Ahora voy errante con destino hacia la nada.
La nada me absorve.
Desaparezco,
me esfumo,
vuelo…
Publicado por zaral @ 14:18 | 0 Comentarios | Enviar