miércoles, 30 de agosto de 2006
El pez gato anda contento estos días. Muy contento. Vive en el interior de un tronco hueco, en un acuario de 75 litros.
Nunca antes había salido tanto tiempo del tronco. Y ahora sale cada día sin esconderse de nadie. Tiene el cuerpo lleno de lunares negros y unos grandes bigotes que asoma previamente a su paseo.
¿Será por la nueva comida?
El resto de los peces le admiran secretamente.
Y yo... También. Creo que soy un pez gato.